La Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó su preocupación por el aumento del uso de drogas psicodélicas con fines terapéuticos o en retiros espirituales
Se ha demostrado que las drogas psicodélicas como el LSD y el MDMA (sustancia psicoactiva del éxtasis) estimulan el crecimiento de nuevas ramificaciones y conexiones entre las células cerebrales, lo que puede ayudar a tratar condiciones como la depresión y la adicción
El estudio, publicado en 'Scientific Reports', encontró que las personas que habían tomado LSD, ketamina o psilocibina parecían haber incrementado la diversidad de sus señales neuronales.
El deseo innato de drogarse va más allá de la recompensa inmediata que ofrecen sustancias como la heroína o la cocaína. La inclinación por los viajes psicodélicos ha tenido una razón más profunda y evolutiva, basada en la disolución de los límites individuales y la necesidad de trascendencia.