Un reportaje de Biobío reveló que la Subsecretaría de Telecomunicaciones no ha cobrado el impuesto al uso de espacio radioeléctrico a compañías telefónicas durante los últimos diez años. Desde el órgano estatal han argumentado que no cuentan con las herramientas para controlar ni cobrar dicho gravamen: hoy el cálculo de dicho impuesto se realiza a través de planillas Excel por una unidad conformada por apenas un funcionario.