Mientras la cúpula militar y nuclear persa estaba concentrada en las negociaciones con el gobierno de Donald Trump sobre su programa nuclear, Israel bombardeó centrales nucleares y asesinó a seis científicos y los tres principales jefes militares iraníes. En tanto, el país persa develó como el director de la Agencia de Energía Atómica Internacional trabaja íntimamente con el Estado sionista. Si bien Estados Unidos dijo que no estaba implicado, todo indica que las negociaciones fueron el señuelo para que el alto mando iraní se confiara.