Investigadores de Estados Unidos y China han producido con éxito el primer catalizador de doble átomo para la fotosíntesis artificial. La tecnología cosecha directamente la energía solar y la almacena en enlaces químicos, de forma similar a la fotosíntesis pero con mayor eficiencia y menor costo.
Un grupo de químicos de la Universidad de Harvard (EEUU) logró manipular genéticamente bacterias del género Ralstonia eutropha con el fin de que al absorber hidrógeno y dióxido de carbono, los conviertan en alcohol
Un grupo de científicos de la Universidad de Linköping, en Suecia, ha desarrollado la primera planta reforzada electrónicamente, creando circuitos análogos y digitales dentro de una rosa viva