A más de un año del ataque que sufrió su hijo a manos de un funcionario de Carabineros, Ada Huentecol dice que a veces se ha sentido “sola y desilusionada”, ante la falta de apoyo tras el disparo a quemarropa que dejó a Brandon Hernández con más de 100 perdigones incrustados en su cuerpo.
Por Felipe Menares Velásquez.