Quien metió a la sanitaria en el listado de sospechosos pagadores de la política fue el director ejecutivo de Chilevisión, Jaime de Aguirre. Éste quien reconoció haber emitido facturas por un total de 30 millones de pesos entre enero y marzo de 2010 a través de su empresa La Música SpA, a solicitud del holding de Piñera.