El novillo era amarrado con una cadena a sus cuernos y forzado reiteradamente a prácticas de rodeo. La diligencia, instruida por orden del fiscal tras múltiples denuncias ciudadanas, permitió también el rescate de ocho perros, cuatro de ellos galgos, en graves condiciones de salud. El novillo hoy se recupera en el Santuario Empatía.