Después del violento intento de desalojo por parte de la Gendarmería Nacional hacia los trabajadores de la firma avícola Cresta Roja, que dejó un herido grave por balas de goma y un detenido, el ministerio de Trabajo se reunió con los delegados de los empleados. Minutos antes, la jueza Valeria Pérez Casado había determinado el quiebre de la empresa.