A un año de la desaparición forzada de la defensora mapuche Julia Chuñil Catricura, su familia y comunidades exigen justicia. Su nieta, Lissette Sánchez, denuncia la persecución por proteger un bosque nativo, la criminalización mediática y la impunidad del caso, quien señaló que no van a permitir que los años de lucha de su abuela queden en vano.