Por conveniencia, el gobierno reduce la violencia hacia las mujeres al femicidio, omitiendo aquella de carácter estatal, como la que debió padecer una comunera mapuche que fue obligada a parir engrillada de los pies y ante la presencia de gendarmes. Pero el Ejecutivo no es el único que ha intentado aprovecharse de esta genuina demanda ciudadana...