Los atentados terroristas al principio de este año en París y en Copenhague a propósito de caricaturas consideradas como insultantes a Mahoma, atentados perpetrados por extremistas islámicos, han puesto sobre la mesa la libertad de expresión
Se ha llegado a una verdadera pobreza intelectual, al grado que no aparecen soluciones para amplios sectores de la sociedad mundial, pero tampoco hay intentos de crear nuevas inquietudes y centros de interés