En medio de una nueva colonización neoliberal, los pueblos de latinoamérica ven cómo se reducen los recursos estatales destinados a promover programas de educación, salud, servicios e infraestructura, debido a las condiciones y políticas impuestas por los organismos multilaterales, especialmente el FMI. Argentina, Colombia, Ecuador, Brasil y Chile, entre otros, siguen este esquema diseñado para radicalizar el modelo capitalista en la región, desmontando así las reformas progresistas de los gobiernos anteriores.