El barro no sólo enterró la mina, sino también cuatro barracones donde vivían los mineros y sus familias de manera irregular, por lo que es difícil conocer con exactitud la cifra potencial de víctimas
Decidir quedarse puede conllevar terribles consecuencias, como le pasó a las 7.350 personas muertas o desaparecidas durante el supertifón Haiyan de 2013