Así, en menos de un mes de gestión, Trump ha configurado –con su MAGA– un escenario mundial de amenazas y extorsiones no superado desde los infaustos tiempos del Deutschland Über Alles del siglo pasado.
Trump y su socio israelí representan el arquetipo del nazisionista en el sentido de combinar un proyecto político de dominio en amplios planos con valores absolutamente reaccionarios. Una política ultranacionalista: America First (Estados Unidos primero) por parte de Trump y la idea del Gran Israel por el lado del criminal Netanyahu.