Adicional a las inconsistencias con el número de pacientes, la Contraloría determinó que “no consta que el Servicio de Salud Metropolitano Norte haya analizado y evaluado sobre la base de criterios técnicos, la selección y contratación del Radisson para el funcionamiento como residencia sanitaria; para la definición de las condiciones pactadas y el resguardo del patrimonio público”.