El caso de Mayra y Constanza se remonta al primer semestre de 2017, cuando la pareja fue al Registro Civil de Valparaíso para inscribir a la pequeña como hija de ambas. Si bien el organismo le dio a la niña sus apellidos, sólo reconoció como su madre a quien la engendró, por lo que su pareja, quien también se reconoce como madre de la pequeña, no posee ninguna filiación legal.