El Gobierno argentino acordó emplazar en la provincia de Río Negro la quinta central de energía nuclear del país trasandino y su construcción será en 2020. Sin embargo, la población de la zona a través de organizaciones sociales y ambientales se opone a este proyecto, debido al impacto que esta megaobra puede tener en el ambiente y en sus vidas. Además, los reclamos también llegaron desde Chile.