Transportarse en Chile es una actividad cada día no sólo más difícil, sino también más cara. Los peajes en las autopistas privadas han convertido a este servicio en uno de los negocios más rentables, con recuperación de la inversión en pocos años y superando a otros sectores como la banca o el retail. Un negocio redondo que tiene sus orígenes en contratos firmados bajo el amparo de gobiernos de la Concertación, con cláusulas que impiden su modificación.