Piñera ha sido elegido con 3,7 millones de votos, pero casi la mitad del potencial electorado se abstuvo. La no participación electoral es expresión de un fenómeno complejo, pero apunta a la consolidación del statu quo. La abstención, dice el autor de este texto, es la llave maestra para perpetuar un modelo de exclusión y extrema acumulación. Y peor aún: eternizará la legitimación de gobiernos de representación minoritaria, sin necesidad de una dictadura fascista.