El sujeto condenado a 8 años de cárcel, se hacía pasar por constructor y dueño de una empresa de construcción para engañar a familias que deseaban adquirir un inmueble. Según el Tribunal Oral en lo Penal de Puerto Montt, nunca tuvo intenciones ni los medios para llevar a cabo los trabajos encomendados, mintió reiteradamente a las víctimas, sin iniciar las construcciones.