"¡Levántate y defiéndete!" (Stand Up, fight back!), se escuchaba ayer a los estudiantes manifestándose en las calles. Los argumentos abundan: que carece de méritos, que no tiene los conocimientos necesarios para el cargo, que hay conflicto de interés --su familia ha donado decenas de millones al Partido Republicano-- y que defiende a la educación privada en perjuicio de la pública.