En los últimos años, las muertes por suicidio en niños y niñas de 15 años o menos han aumentado de manera progresiva en Chile. Entre 2020 y 2025 la tasa ajustada por edad subió un 70%, de 0,37 a 0,63 por cada cien mil, y los casos anuales pasaron de 15 a 28: seis años seguidos apuntando en la misma dirección.