La víctima fue objeto de una detención ilegal, secuestro, torturas físicas, psicológicas, y vejámenes, ras su participación en el paro de la Universidad de Tarapacá, registrado en Arica en 1986, durante la dictadura de Pinochet.
El sujeto de nacionalidad colombiana y la pequeña viajaron por ocho días, tomando buses desde Quillón hasta Santiago, para después pasar por Bolivia, Perú y Ecuador, con la finalidad de evadir a las autoridades migratorias.