La medida anunciada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura contempla que solo se permitirá la operación de los arrastreros en lo que se conoce como “huella”, es decir, en aquellas áreas donde la industria ha operado regularmente en los últimos 16 años, lo cual equivale al 2% de la zona marítima chilena que se distribuye de norte a sur.