Golpes en el cuerpo, colocarlos desnudos o semidesnudos en el piso y caminar encima de ellos, interrupción del sueño, exposición al sol durante horas, subir y bajar cerros en punta y codo, lanzarlos dentro de tambores por laderas, aplicación de electricidad, simulacros de fusilamiento, violaciones y abusos sexuales, fueron algunos de los apremios cometidos por los militares contras las y los detenidos.