“El miedo en el DESAM es evidente, y los pocos que levantamos la voz, no tenemos otro objetivo que recuperar el equipo y el ambiente laboral seguro que teníamos antes de la llegada de Belmar. Queremos seguir siendo los que éramos, fortalecidos y enfocados en el bienestar de la comunidad", indican las y los trabajadores del Departamento de Salud Municipal de Valdivia.