Iniciativa pretende inundar 1.700 hectáreas de tierras junto al río, en medio del Corredor Biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja, calificado como Reserva Mundial de la Biósfera por la UNESCO. Además, hay preocupación por la dificultad de adaptación que están presentando las familias que ya fueron erradicadas hacia terrenos lejanos a la precordillera.