Se sabe que la educación de las niñas es una de las formas más confiables de superación de la pobreza en las familias en África. Mientras 5 millones de personas en el África subsahariana dependen de la crianza de ganado para sus ingresos y alimentación, la vacunación resulta ser una forma de incidir en que los criadores no sólo eduquen a sus hijos (que son prioridad en estas familias), sino también a sus hijas.