El cambio de línea en la política de la Casa Blanca hacia Venezuela es evidente. Aseguran que el Gobierno de Estados Unidos exigió a Guaidó “resolver” antes del 1 de diciembre la situación política generada. Esto no solo se traduce en un retiro del reconocimiento al líder opositor como “presidente interino”, también al acceso a los fondos de la nación bajo la protección de Washington.