El plan de Washington buscaba generar situaciones de violencia en el puente internacional Simón Bolívar, donde a diario se movilizan un promedio de 100.000 personas -50.000 hacia Venezuela y 50.000 hacia Colombia- para mostrar al mundo imágenes en fotos y video de los supuestos atropellos de "la dictadura" de Maduro y con ello dar sustento a la infudada matriz de opinión sobre el autoritarismo del régimen venezolano