La víctima relató que tras vivir tales atrocidades a sus cortos veintiún años pensó en quitarse la vida. Además sufrió de insomnio, pesadillas, sintiendo miedo, tristeza y constante ansiedad.
Fuentes policiales aseguraron el jueves por la tarde que la concejala había informado a la Policía del presunto ataque, pero, decidió no presentar una denuncia formal