“Es una tristeza inmensa, no se lo deseo a nadie, me cuesta contener las lágrimas”, expresó João Rodrigues Freitas, padre de la víctima en una entrevista a la agencia AFP.
En Brasil, la mayoría de los asesinados por las autoridades son hombres jóvenes y negros de las clases más humildes, así como entre las víctimas también se encuentra un gran número de transeúntes desarmados
La policía le atribuye dedicarse al tráfico de drogas y armas, especialmente en las regiones fronterizas con Bolivia y Paraguay, y también al rentable robo de cargas y contrabando de combustible