Los actos de violencia en el estadio Libertadores de América se registraron ante la ausencia de policías del Gobierno del presidente argentino, Javier Milei. Según contabilizó la directiva de Azul Azul, 19 hinchas resultaron heridos y uno de ellos se encuentra en riesgo vital tras lanzarse de una de las graderías para evitar ser linchado.