El hecho ocurrió de noche y su actuación inesperada logró que su madre reaccionará y se diera cuenta que la infante estaba boca abajo, desmayada, pálida y con los labios azules
Consumir algún alimento en mal estado, ser víctima de una indigestión, de bacterias o parásitos intestinales o padecer cualquier condición de salud que comprometa nuestro bienestar gástrico puede conducirnos a sufrir de vómitos.