¿Es el aprendizaje remoto un modelo para el futuro?

Expertos destacan que la red de redes fomenta el aprendizaje a distancia, con una infinita variedad de cursos a elegir, aumentando además la oferta de educación flexible y asequible para muchos

La educación como proceso de formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen están cambiando, y uno de los detonantes ha sido la irrupción del internet en esta era.

Sumado a este fenómeno, una pandemia a causa del coronavirus, la cual ha obligado a instituciones y empresas a reinventar sus dinámicas de enseñanza e interacción, donde sin duda alguna la tecnología se erige como el mejor aliado.

En medio de esto, la red de redes fomenta el aprendizaje a distancia, con una infinita variedad de cursos a elegir, aumentando además la oferta de educación flexible y asequible para muchos.

Si bien la educación es un proceso que involucra a una relación de pares cara a cara, surge la incógnita de si este modelo “interactivo” que propone la era del Internet   afectará la enseñanza impartida por la tecnología al aprendizaje.

En un esfuerzo apresurado por despejar la ecuación, expertos en el área aseguran que todavía es demasiado pronto para llegar a una conclusión, pero afirman que  las implicaciones para los exámenes de los estudiantes son claras.

La profesora de ETH Zurich, Elsbeth Stern, recuerda que desde mediados de marzo las escuelas y universidades de todo el mundo se han enfrentado al desafío de convertir su enseñanza de aprendizaje en TIC (tecnología de la información y las comunicaciones).

Y una muestra de estos es que el confinamiento ha llevado a los maestros a olvidarse de las diapositivas y textos que preparaban para las aulas de clase, pues ahora se comunican con los alumnos a través de Zoom y WhatsApp.

Expertos destacan que la red de redes fomenta el aprendizaje a distancia, con una infinita variedad de cursos a elegir, aumentando además la oferta de educación flexible y asequible para muchos.

Periodo de adaptación

La mayoría de los docentes, ya sea en la universidad o en la escuela, reconocen que algunos de estos métodos digitales se adoptarán a largo plazo.

Argumentan que uno de los contra que han aflorado en medio de este proceso, es que cualquier incumplimiento de la aprobación del alumno sería legalmente impugnable bajo las nuevas condiciones generadas por la pandemia, y de hecho, no resistiría la apelación.

Incluso, algunas instituciones han suspendido el examen de ingreso oral y las universidades no pueden excluir a nadie de un curso de estudio por reprobar un examen.

“Hemos tenido que prescindir de formatos de examen probados para grupos grandes, como tareas de opción múltiple. Sin embargo, los exámenes confiables son indispensables para asegurar la calidad de nuestras instituciones educativas”, sostiene Stern. 

Sin embargo, cuando los exámenes en línea realizados en casa han dado lugar a un pase, siempre existe la pregunta persistente: ¿cómo podemos estar seguros de que no hubo trampa?, cuestiona la experta.

Desde mediados de marzo las escuelas y universidades de todo el mundo se han enfrentado al desafío de convertir su enseñanza de aprendizaje en TIC (tecnología de la información y las comunicaciones).

Decantar a los alumnos

En la práctica, los docentes señalan que las decisiones basadas en situaciones de examen poco confiables pueden dar lugar a dos errores del sistema educativo: se selecciona a alguien inadecuado o se rechaza a alguien que realmente es adecuado.

Para muchos educadores, gracias a este entorno virtual de la nueva enseñanza alumnos y estudiantes recibirán un certificado que indica que han logrado un objetivo de aprendizaje, aunque en realidad no han adquirido las habilidades o conocimientos necesarios.

«Podemos estar acercándonos a una nueva normalidad, pero el aprendizaje escolar no se puede lograr sin la interacción en persona», apunta Stern.

Las grandes corporaciones tecnológicas, como por ejemplo Microsoft, aseguran que a medida que los centros escolares de todo el mundo responden a la COVID-19, la necesidad de disponer de herramientas de aprendizaje remoto se hace más urgente.

En ese sentido, han creado recursos, cursos de formación y guías explicativas que ayudan a centros escolares, educadores, estudiantes y familias a explorar este nuevo entorno y facilitar la transición al aprendizaje en remoto.

Muchos aseveran que el Internet desdibuja la línea entre proximidad y lejanía, que el aprendizaje a distancia tiene por objetivo perturbar el actual paradigma de la educación. Y para ello explotan recursos como algoritmos de enseñanza basados en la IA (inteligencia artificial) hasta tableros de mensajes sencillos, todo bajo el pretexto de ofrecer más opciones que nunca para aprender todo lo que necesitas saber.

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