Pocos saben que la Isla fue arrendada a una hacienda ovejera inglesa que encerró a los rapanui en su pueblo y les quitó el derecho a circular en su propia tierra. Al mismo tiempo, les contagiaron la lepra que venía desde Tahiti y el Estado chileno les impidió salir de la isla. Entonces, los rapanui estaban recluidos, no podían circular por la isla, y tampoco podían salir de ella", explica la realizadora Tiziana Panizza.