El fantasma de un nuevo desastre ecológico vuelve a rondar en Chiloé. Patricia Cárdenas, presidenta de la comunidad Ñancul de Pilpilehue, alertó que “tenemos una bomba de tiempo, la empresa Camanchaca se encuentra trabajando por más de 25 años en la isla, y no fueron capaces de tomar las medidas correspondientes para que no ocurra lo que está pasando”.