“Las comunidades exigieron la derogación de la Ley de Pesca y trabajar una propuesta justa, que satisfaga las demandas de los actores postergados en el actual cuerpo legal. Esto implica no caer en la lógica de redistribuir las cuotas de captura, lo que significa perpetuar la privatización del mar, sino que declararlo como fuente de bienes comunes y colectivos”. Las comunidades Mapuche además lograron una histórica alianza con pescadores, estudiantes y ciudadanía organizada.