Estoy convencido de que si suficientes ciudadanos llegan a comprender el espíritu profundamente democrático y ecológico de este nuevo documento fundacional, será finalmente ratificado. Establece un Estado social y democrático, enfatizando la solidaridad, la participación, la libertad y la descentralización, atreviéndose a imaginar un país con paridad masculina/femenina, donde el sistema de justicia sirve a todos y no solamente a los ricos, donde es deber del Estado proteger a la naturaleza.