Uno de los puntos que desata el rechazo de comunidades, activistas, ciudadanos y consejeros regionales de la RM, es que el proceso de evaluación ambiental del área de influencia fue subestimada, dejando fuera 85 glaciares de nuestra cordillera, evidenciando las deficiencias en la evaluación de los grandes reservorios de agua dulce que se encuentran en el entorno del proyecto, señalan desde la Fundación Relaves