Un tema constante de polémica es la gravitación de acontecimientos externos e internos en el curso de la economía nacional, por ejemplo en estos momentos para explicar su bajo crecimiento. Desde luego, toda unilateralización es absurda. Ahora bien, por las características del país, pequeño, abierto irracionalmente al movimiento comercial y de capitales, descansando su actividad en gran medidas de recursos primarios, los hechos externos - positivo o negativos- tienen siempre un impacto particularmente fuerte.