La Democracia Directa Moderna, también llamada "mecanismo suizo" o patrón de oro, garantiza la soberanía de la ciudadanía. En este modelo las decisiones de la ciudadanía mayoritaria tienen rango constitucional, y no se puede cambiar la Constitución sin consenso mayoritario. Se canalizan las demandas ciudadanas de forma pacífica e institucional, evitando la violencia y la inestabilidad social y política, aumentando la legitimidad del sistema democrático. En tanto, la ciudadanía actúa como fiscalizador parcial de la corrupción política.