Distintos observadores coinciden en que el director ha acentuado en el mando la presencia de colaboradores vinculados al área de inteligencia, lo que se reflejaría en su decisión de reemplazar al general de Finanzas involucrado en la malversación de $26 mil millones, Flavio Echeverría, por el general de Orden y Seguridad René Ureta, cuyo nombramiento iría en contra del reglamento.