Rusia no bombardeó 78 días para que Crimea se separara de Ucrania, como la OTAN hizo en Serbia, para arrancar a Kosovo. Crimea, de población rusa mayoritaria, se desprendió de Ucrania impulsada por las medidas contra la lengua y cultura rusa anunciados poco después del golpe de Estado en Kiev. Washington hoy saca cuentas de que gastó cinco mil millones de dólares para que Crimea regresara a Rusia.