Mercosur se erigió en el segundo semestre en el principal teatro de operaciones de la batalla continental y en el más nítido reflejo de esta reconfiguración geopolítica. La suspensión a Venezuela busca sacarse de encima al socio incómodo (y acorralar a la revolución bolivariana como parte de una estrategia más amplia) para poder “flexibilizar” el bloque y avanzar con los TLC y la convergencia con la Alianza del Pacífico. En síntesis, restaurar el paradigma del “libre comercio”, revivir el espíritu del ALCA.