La alemana Greta Taubert, de 30 años, quería experimentar las consecuencias de vivir alejada fuera del sistema económico, ante una eventual "crisis", teoría que acecha día a día a los países. Hizo truques con faldas y pantalones, cavó la tierra para plantar vegetales y estuvo de vacaciones en una vivienda okupa en Barcelona, sin ocupar ninguna moneda. "El mantra del más, más, más no nos va a llevar muy lejos", relata en páginas de su libro “Apocalipsis Ahora”, donde expone sus conclusiones.