El debate en televisión de Chile Vamos ratificó la percepción que la ciudadanía tiene de la clase política. Un debate más cercano a una pantomima circense, unos políticos dóciles y funcionales al espectáculo de masas, unos medios en la búsqueda impúdica del rating y el lucro fácil. El mercado actuando en pleno. En todo ello, tal vez una esperanza: ante la evidencia de la decadencia irreversible de Chile Vamos y, por extensión del duopolio, deben emerger nuevos referentes como el Frente Amplio.