El 12 de enero, la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, sostuvo una reunión con las Víctimas de la Talidomida en Chile (Vitachi)[1], agrupación que reúne a 60 personas que nacieron con malformaciones congénitas, “aunque el número de afectados lo calculan entre 150 a 200, ya que muchos no saben la razón de sus defectos”[2]. El lunes 11, fueron recibidos por el Primer Gran Vigilante de la Gran Logia de Chile, Hernán Cárdenas.