El 24 de septiembre, los trabajadores someterán a votación la última oferta de la empresa, que, de no resultar aceptable, pondría en peligro su normal funcionamiento, arriesgándose a una huelga que, entre otras cosas, dificultaría la venta de medicamentos a pacientes Fonasa, que mantienen convenio cerrado con Farmacias Ahumada.