Se estima que para 2030 podría haber un déficit de 30 mil docentes. Por eso, la organización realiza un proceso de reclutamiento de pedagogos y profesionales de áreas como ingenierías, humanidades y ciencias, a quienes inserta en establecimientos educacionales con alto índice de vulnerabilidad durante dos años, con el objetivo de proporcionar a las y los estudiantes el acceso a una educación de calidad sin que su origen determine su futuro.